El pasado sábado 4 de marzo, el Café-bar El Sur de Murcia acogió la presentación de Las Ruinas de Hipólito, el tercer libro del escritor ciezano David Turpín, en un acto que combinó literatura, reflexión personal y experimentación audiovisual. La velada reunió a amigos, lectores y curiosos que quisieron conocer de primera mano una obra que el propio autor define como difícil de encasillar dentro de los géneros habituales. Entre los asistentes se encontraba la artista manchega "Karmento".
La presentación se convirtió en un encuentro cercano y participativo en el que el autor no solo habló de su libro, sino también de su proceso creativo, de las influencias que han marcado su estilo y de los proyectos futuros que pretende desarrollar en torno al universo literario de su protagonista, Hipólito.
Una presentación con raíces personales
El acto comenzó con la intervención de Sergio, amigo de la infancia del autor, quien ofreció una introducción cargada de recuerdos y complicidad. Durante su intervención recordó los años compartidos en barrios humildes durante la década de los noventa, un entorno que, según explicó, obligaba a desarrollar carácter para hacerse respetar.
Sergio destacó especialmente la evolución del escritor desde sus primeros textos hasta la publicación de una trilogía completa. Recordó cómo Turpín empezó a escribir sus primeras letras en el teléfono móvil y cómo, con el paso del tiempo, aquellas ideas iniciales han terminado convirtiéndose en una saga literaria.
El amigo del autor definió su estilo como una poesía distinta a la convencional, una escritura que nace del miedo, de las emociones contenidas y de la necesidad de expresar aquello que se lleva dentro. Ver esa evolución, aseguró, le produce un profundo orgullo.
Disciplina y obsesión como motor creativo
Durante la conversación posterior con los asistentes, David Turpín explicó algunos aspectos de su forma de trabajar y de entender la escritura. Frente a la idea romántica de la inspiración permanente, el autor defendió el papel de la disciplina.
Según explicó, no siempre se puede escribir únicamente cuando surge la inspiración. En muchas ocasiones, la clave está en la concentración y la constancia. En ese sentido, compartió una frase que resume su filosofía creativa: “la obsesión gana al talento”.
Turpín señaló que, aunque en ocasiones escribe para liberar emociones o “vomitar” aquello que lleva dentro, también existen etapas de sequía creativa en las que es necesario recurrir al trabajo constante para continuar avanzando en un proyecto literario.
Influencias musicales y literarias
Durante la charla, el autor también habló de algunas de las influencias que han marcado su forma de escribir. Entre ellas destacó especialmente al músico Roberto Iniesta, líder de Extremoduro, a quien considera uno de los grandes referentes creativos de habla hispana.
Turpín señaló que la obra del artista extremeño le ha inspirado profundamente, especialmente por su capacidad para manejar la contradicción y la intensidad emocional en las letras de sus canciones.
Además de Extremoduro, citó también otras influencias musicales como Marea, así como bandas internacionales como Led Zeppelin y Black Sabbath, cuyas atmósferas y actitud artística han contribuido a moldear el tono de su narrativa.
Un libro que genera debate
Uno de los momentos más interesantes de la presentación llegó cuando el autor abordó la recepción que ha tenido la obra en distintos medios de comunicación.
Turpín explicó que su libro ha generado interpretaciones muy diferentes dependiendo del enfoque de quienes lo analizan. Según relató, algunos medios conservadores se han mostrado críticos con determinadas escenas de contenido sexual, mientras que desde otros sectores se ha acusado al libro de presentar una visión negativa de la mujer.
Ante estas críticas, el escritor defendió que la obra incluye, precisamente, una reflexión crítica sobre la masculinidad tóxica, y lamentó que muchas veces se juzgue un libro sin haberlo leído con detenimiento.
Para Turpín, esta situación refleja la polarización existente en la sociedad actual, donde, según afirmó, muchas veces todo se interpreta en términos absolutos, sin espacio para los matices.
Entre la ficción y las experiencias personales
Durante el coloquio surgió también una pregunta sobre el protagonista del libro, Hipólito, y sobre la posible presencia de elementos autobiográficos en su historia.
El autor evitó confirmar una relación directa entre su vida y los acontecimientos narrados en la obra, aunque sí reconoció que, como ocurre en muchas creaciones artísticas, siempre hay algo del propio autor en lo que escribe.
Según explicó, algunos elementos o sensaciones pueden proceder de experiencias reales, pero el libro no debe entenderse como una autobiografía, sino como una construcción literaria en la que se mezclan ficción, emociones y reflexiones personales.
Lectura de un fragmento del libro
Durante la presentación también hubo espacio para la lectura de un fragmento de la obra. Una asistente se ofreció voluntariamente para leer un pasaje ante el público, lo que permitió a los presentes escuchar directamente el tono y el estilo narrativo del libro.
El fragmento mostró un lenguaje intenso y cargado de imágenes poéticas, con un protagonista que reflexiona sobre sus emociones, recuerdos y contradicciones, en una narración marcada por una fuerte carga introspectiva.
Del libro a la pantalla: el proyecto audiovisual
La presentación incluyó además una sorpresa para los asistentes. Turpín proyectó un vídeo experimental basado en el primer capítulo del primer libro de la saga.
El autor explicó que el vídeo es todavía un borrador, pero forma parte de su intención de llevar el universo de Hipólito al formato audiovisual. Para crear esta pieza, de unos tres minutos de duración, utilizó varias herramientas de inteligencia artificial para generar imágenes, animación y voz.
Según explicó, el proceso fue complejo y le llevó varios días de trabajo, combinando diferentes aplicaciones para transformar las ilustraciones del libro en pequeñas secuencias animadas.
Su idea es desarrollar en el futuro una adaptación en formato de episodios breves, de entre quince y veinte minutos, que permitan ampliar la historia y dar más profundidad a los personajes.
El objetivo final es construir un universo narrativo que complemente los libros y permita acercar la historia a un público más visual.
Un proyecto literario que busca crecer
La presentación concluyó con un encuentro cercano entre el autor y los asistentes. Turpín puso a disposición del público algunos ejemplares físicos para su adquisición y firma.
No obstante, explicó que prefiere que los lectores realicen la compra a través de la plataforma Amazon, ya que las ventas registradas en esta plataforma son las que permiten generar visibilidad dentro del mercado editorial y facilitar que la obra llegue a más lectores.
Con Las Ruinas de Hipólito, David Turpín continúa ampliando un proyecto literario que comenzó con textos escritos de forma espontánea y que, con el paso del tiempo, ha evolucionado hasta convertirse en una trilogía con identidad propia.
La presentación celebrada en el Café-bar El Sur no fue solo el lanzamiento de un nuevo libro, sino también un espacio de diálogo sobre el proceso creativo, la libertad artística y las nuevas formas de narrar historias en una época marcada por la transformación tecnológica.
