
El Centro Párraga del Instituto de las Industrias Culturales y las Artes abre hoy al público la exposición 'The Permeating Murmur', de la artista Rosana Antolí, articulada en tres partes y que plantea al espectador interrogantes y meditaciones sobre la vida, la muerte y la forma de relacionarnos desde la frágil condición humana.
Con un murmullo abstracto e incesante como eje del recorrido de la intervención artística específica para el Centro Párraga comisariada por Nerea Ubieto, la muestra refleja la línea de investigación de Antolí, en la que explora escenarios especulativos donde el cuerpo humano deja de ser el centro y pasa a formar parte de una red de relaciones más amplia: ecosistemas acuosos, criaturas resilientes, entidades híbridas. Además, el agua aparece "como modo de pensamiento y perspectiva a partir de la cual imaginar otras formas de habitar el mundo, si es que acaso estamos dispuestos".
El director general del Instituto de las Industrias Culturales y las Artes, Manuel Cebrián, resaltó que "desde el Centro Párraga hacemos un importante trabajo de mediación cultural y apertura a la ciudadanía de las manifestaciones artísticas más experimentales e interesantes. Ese es el caso de Rosana Antolí, una artista con una importante trayectoria nacional e internacional que nos hace enfrentarnos a la belleza y la fragilidad humana, a que la trascendencia siempre supone una renuncia".
La práctica artística de Rosana Antolí, con numerosas exposiciones y premios tanto en España como en el extranjero, se articula desde hace más de una década en torno al movimiento, la repetición y la coreografía social como herramientas para pensar el cuerpo -humano y no humano- en relación con su entorno. Performance, escultura, vídeo, pintura e instalación funcionan en su trabajo como formas porosas de materializar una reflexión estética: cómo los cuerpos se mueven, se afectan, se contaminan y se transforman unos a otros.
Las tres partes de un murmullo incesante
La ambigüedad de la repetición protagoniza el primer espacio de la muestra 'The Permeating Murmur'. La artista parte de la premisa de que repetir organiza la vida, genera estabilidad y continuidad, pero también produce automatismo y pérdida de agencia. Antolí establece un paralelismo entre estos movimientos repetitivos y los de la medusa inmortal —Turritopsis dohrnii— y especula con la posibilidad de ser eternos, como ella, si se opta por la iteración infinita.
En la segunda sección, el agua es el medio que desborda cualquier intento de contención, física o emocional. La entidad del cuerpo ya no se entiende cerrada, sino como un lugar de tránsito, permeable y expuesto. El agua conecta tiempos y materias, pero también introduce vulnerabilidad. En este apartado de obras fluidas, sensuales y contenedoras, el murmullo de la muerte se cuela para recordarnos aquello que constituye y limita a las personas.
En el tramo final, la artista propone una alternativa para aumentar las capacidades humanas, interviniendo en el cuerpo en estados de latencia o suspensión. En el vídeo 'The Pond' unos seres resilientes -fruto de la fusión del ADN humano con el de los tardígrados- despiertan en un futuro donde las condiciones han cambiado y no llegan a reconocerse positivamente.
La exposición 'The Permeating Murmur', de Rosana Antolí, comisariada por Nerea Ubieto, se inaugura esta tarde en el Espacio 3 y se podrá disfrutar hasta el 28 de mayo, de lunes a viernes, en horario de 9:00 a 21:00 horas. Para más información sobre la muestra y la creadora se puede consultar la sección de 'Programación' de la página web del Centro Párraga.
