
La Comunidad pone en marcha en el Parque Regional de Sierra Espuña un proyecto piloto para la revalorización de la lana local como acolchado natural en usos forestales y agrícolas, una iniciativa que combina innovación, sostenibilidad y apoyo al medio rural. La actuación, promovida por la Consejería de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor a través de la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática, busca transformar un residuo sin salida comercial en un recurso útil para la conservación ambiental y el desarrollo territorial.
El proyecto permite recoger, acondicionar y reutilizar la lana procedente de explotaciones ganaderas del entorno de Sierra Espuña para su aplicación como acolchado o 'mulching' en cultivos tradicionales, viveros y plantaciones forestales. Esta técnica contribuye a mejorar la retención de humedad del suelo, regular su temperatura, reducir la proliferación de malas hierbas y aportar nutrientes de forma progresiva, al tratarse de un material biodegradable.
La directora general de Patrimonio Natural y Acción Climática, Inmaculada Torres, destacó que "este proyecto demuestra que es posible convertir un problema en una oportunidad, dando una nueva vida a la lana que hoy no tiene valor comercial y utilizándola para mejorar nuestros suelos y fortalecer los ecosistemas". Asimismo, subrayó que "apostamos por soluciones basadas en la naturaleza que integran la actividad ganadera, la agricultura y la conservación ambiental, generando beneficios compartidos para el territorio".
Durante décadas, la lana fue un recurso clave en el medio rural, pero la irrupción de fibras sintéticas y los cambios en los mercados han provocado su depreciación hasta el punto de convertirse en un coste para los ganaderos. Esta iniciativa pretende revertir esa situación mediante su incorporación a procesos productivos sostenibles, alineados con los principios de la economía circular y la valorización de recursos locales.
El proyecto se enmarca en los objetivos del Plan Rector de Uso y Gestión de Sierra Espuña, que promueve la conservación de la biodiversidad y el fomento de usos tradicionales compatibles con el medio natural. En este sentido, la reutilización de la lana contribuirá a mantener paisajes agrarios de alto valor ecológico y a reforzar la conectividad entre espacios naturales y zonas agrícolas.
Entre las actuaciones se incluye la organización de una jornada formativa dirigida a agricultores y ganaderos, la recogida de lana durante la temporada de esquila, su acondicionamiento básico y su distribución entre los participantes. Además, se llevará a cabo un seguimiento técnico para evaluar los resultados en aspectos como la humedad del suelo, el desarrollo de los cultivos, la reducción del consumo de agua o la supervivencia de plantones en reforestaciones.
En colaboración directa con agentes agroganaderos del territorio
Inmaculada Torres señaló también que "este tipo de proyectos permiten avanzar hacia un modelo más sostenible y resiliente, donde cada recurso se aprovecha al máximo y se refuerza la colaboración entre administraciones, agricultores y ganaderos". Añadió que "la innovación no siempre pasa por grandes inversiones, sino por aplicar soluciones inteligentes y adaptadas a nuestro territorio".
La iniciativa cuenta con una inversión total de 4.512 euros, cofinanciada en un 60 por ciento por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) 2021-2027 y en un 40 por ciento por la Comunidad Autónoma. Su ejecución tiene una duración aproximada de nueve meses, hasta diciembre del presente año, y se desarrolla en colaboración directa con agentes agroganaderos del territorio.
Con este proyecto piloto, el Gobierno regional continúa avanzando en la implementación de políticas que integran la conservación del patrimonio natural con el desarrollo socioeconómico del medio rural, mediante iniciativas que recuperan conocimientos tradicionales y los adaptan a los retos actuales de sostenibilidad y cambio climático.
