
La Comunidad financia con 150.000 euros los trabajos arqueológicos para la recuperación y puesta en valor del singular complejo termal
La investigación, conservación y recuperación de los Baños Romanos de Fortuna continúa con los trabajos arqueológicos financiados por la Comunidad. Las actuaciones, a las que se han destinado 150.000 euros, han permitido descubrir una inscripción romana monumental de casi 2.000 años de antigüedad.
El director general de Patrimonio Cultural, Patricio Sánchez, visitó hoy el yacimiento junto a la alcaldesa de Fortuna, Catalina Herrero, para supervisar los trabajos de extracción de la pieza, que será trasladada al Museo Arqueológico de Murcia para su estudio, documentación y conservación.
Sánchez destacó que "estamos ante un hallazgo arqueológico excepcional, tanto por sus dimensiones como por la información histórica que puede aportar sobre uno de los conjuntos termales más importantes de la Región de Murcia".
La inscripción, localizada durante los trabajos de excavación dirigidos por el profesor Gonzalo Matilla, de la Universidad de Murcia, se conserva sobre un sillar de casi 90 centímetros y presenta dos líneas de texto delimitadas por molduras. Las letras de la línea principal alcanzan los 23 centímetros de altura, unas dimensiones extraordinarias que sitúan la pieza entre un reducido grupo de inscripciones monumentales conocidas en la península ibérica.
De hecho, en la Región de Murcia únicamente se conocen tres inscripciones con caracteres de tamaño semejante, todas ellas localizadas en Cartagena, la antigua Carthago Nova.
Hallazgo de gran relevancia histórica
La pieza fue descubierta durante la limpieza de una zona afectada por el derrumbe de una estructura antigua. Los investigadores identificaron el sillar inscrito integrado en un muro que reutilizaba elementos arquitectónicos anteriores.
Aunque se conserva de manera fragmentaria, el análisis preliminar ha permitido identificar parte de un nombre romano y establecer una posible cronología comprendida entre finales del siglo I antes de Cristo y el siglo II después de Cristo, con indicios que apuntan a su posible vinculación con la época de Augusto. Por las dimensiones de las letras y del bloque conservado, se estima que la inscripción original pudo alcanzar al menos 4,8 metros de longitud. Su monumentalidad y determinadas características del texto refuerzan la hipótesis de que estuviera relacionada con una intervención arquitectónica de carácter conmemorativo.
El director general ha señalado que "el traslado al Museo Arqueológico de Murcia permitirá abordar su estudio con las garantías técnicas necesarias y avanzar en la interpretación de una pieza que puede aportar nuevas evidencias sobre la importancia que alcanzó este enclave durante la época romana".
Inversión regional de 150.000 euros
El hallazgo se produce en el marco de una nueva fase de intervención arqueológica financiada por la Comunidad, a través de la Consejería de Turismo, Cultura y Deportes, con 150.000 euros. Las actuaciones han permitido despejar completamente la piscina del complejo termal y reconocer el contorno del edificio principal, facilitando una interpretación más precisa de su configuración arquitectónica.
Los trabajos incluyen la excavación de diferentes sectores del yacimiento, la recuperación y documentación de estructuras y elementos arquitectónicos, así como otras actuaciones destinadas a mejorar el conocimiento y la futura puesta en valor del conjunto, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2016.
La intervención da asimismo continuidad a las investigaciones desarrolladas durante años por la Universidad de Murcia y contribuye a profundizar en el conocimiento de la evolución histórica y constructiva de este singular complejo termal.
